Grace tiene sólo cuatro años de edad, nació con el síndrome de Smith-Magenis, un extraño trastorno cromosómico que eleva su umbral del dolor hasta tal punto que no siente si se hace daño.
De acuerdo con información publicada por el diario británico Daily Mail en su edición digital, "su umbral de dolor es tan alto que puede mantenerse en un radiador caliente o tocar un hervidor de agua sin saber que se está quemando hasta que sea demasiado tarde", explica Emma Riddell, su madre.
